
Según Joseph Weizenbaum (H.R. Fischer, 1997, p.136), cada época
tiene sus propias mitologías. En épocas antiguas estas mitologías
solían perdurar durante mucho tiempo, como encanto perdurable en algún
muro; ahora, son tan efímeras que apenas si las vemos pasar. El tiempo
se nos vuelve la careta enigmática de nuestra cotidianidad, en donde las
mitologías se encaminan rápidamente hacia lo indeterminado, hacia
los brazos de lo que el cantautor Miguel Ríos bien denomina como "tiempos
perros... malos tiempos para la razón..."
Como ejemplo del desplazamiento de estas nuevas mitologías, se tiene el área
de la política; pero también se tienen los campos de la ciencia
(por supuesto, no puede faltar la inteligencia artificial), el campo de la opinión
pública, la ideología, entre otros. Pero en la educación
(aquella casi mágica escapatoria hacia un mundo mejor) es la huerta donde
nuevas mitologías caracterizadas como manifestaciones cotidianas de poder,
gloria y exactitud de la tecnología, han acumulado una de las mayores
siembras de lo que comenzó siendo un ordenador "el aparato mágico
más espectacular e importante desde el punto de vista filosófico
que la tecnología ha introducido en los últimos tiempos" (Ibidem,
p.138).
Qué ejemplo de la mitología tecnológica en el área
de la educación puede ser tan claro como la Educación a distancia,
misma que ha cambiado su fundamento inicial -un proceso de enseñanza-aprendizaje
como una actividad lineal centrada en la transmisión unidireccional de
saberes- hacia formas menos pasivas de comunicación bidireccional (en
este sentido creemos que no sólo se trata de bidireccionalidad sino de
un principio mucho más necesario: lo multidireccional. De esto se hablará más
adelante).
La Educación a Distancia (EAD) se había basado en un principio
en la transmisión de contenidos a través de algunos materiales
como vídeos o casettes, con lo cual se fomentaba el pensar que "lo
importante y necesario es hacerse con unos conocimientos prefabricados, exactamente
delimitados y envasados en estas propuestas" (Fainholc, B. 1992, p. 32).
Este modelo consideraba al alumno como un ente pasivo y contenedor de conocimientos,
acrecentaba las distancias entre el alumno y el profesor, logrando que, además
de lo académico, ni siquiera una relación lúdico-existencial
pudiera hacerse de un modo mucho más activo.
Sin embargo, es conveniente recordar que la EAD como resultado de una nueva
mitología
no es algo tan nuevo como podemos llegar a suponer. Hay algunos siglos ya de
trascendencia.
Genealogía de la educación a distancia
La Educación a Distancia tuvo su origen en los siglos XVII y XVIII en
los Estados Unidos e Inglaterra mediante la impartición de cursos por
correspondencia. Mientras que en Europa Occidental y América del Norte
inició en las primeras urbes industriales en el siglo XIX. Aparece como
una forma de los países desarrollados de resolver el problema de educación
de las minorías.
Este tipo de educación se presentó como una posibilidad de dar
a conocer el mundo social objetivo a partir del uso y aprovechamiento de los
medios de comunicación, es decir, fue producto de la modernización
para resolver un problema social latente. De esta manera, las principales características
de este proceso de enseñanza-aprendizaje están soportadas en los
medios existentes con que cuenta cada sociedad. Se vuelve tangible la premonición
de Mc Luhan (1974, p 65) al afirmar que el medio es el mensaje, se voltea a mirar
a los medios como posibilidades de comunicar y de enseñar, cuando la enseñanza
es una forma de comunicar a propósito de un mundo real, de objetivar la
experiencia de ser y estar en el mundo. Por lo que, el primer medio productor
de comunicación masiva fue la imprenta, los libros fueron los medios en
sí tradicionales de soportar el conocimiento para dar paso después,
en los años sesenta y setenta, a los medios electrónicos: la radio,
la televisión y la computadora.
En la actualidad, con la incorporación de Nuevas Tecnología de
Información y Comunicación se ha vislumbrado el alcance que éstas
representan para la Educación a Distancia; el acceso a fuentes comunes
de información, es el medio para apoyar la organización de actividades
cooperativas para la Educación.
En cuanto al desarrollo de la Educación a distancia en México,
a finales de los años sesenta, se traza el rumbo de este paradigma educacional
para cubrir el vacío de formación en los cuadros docentes, es
decir que este modelo educativo aparece y responde a la necesidad de profesionalizar
a los profesores.
Como primer dato histórico se parte del proyecto Radio Primaria que fue
implementado para impartir la primaria fuera de la ciudad, en zonas rurales.
Después, la Universidad Nacional Autónoma de México establece
el Sistema de Universidad Abierta y es la primera en América Latina.
En 1976, como búsqueda del cumplimiento del compromiso político
y gubernamental de lograr que la educación básica tuviera acceso
universal para los mexicanos se ve facilitado con la creación del Sistema
de Telesecundaria bajo el auspicio de la Secretaría de Educación
Pública.
El Instituto Politécnico Nacional en 1974, inicia el Sistema Tecnológico
Abierto, también en los años sesenta se establece el Consejo Coordinador
de Sistema Tecnológico Abierto y en los años setenta se establece
el Consejo Coordinador de Sistemas Abiertos (Tecla, et al., 2001). A partir de
1987 se inician las reuniones de educadores a distancia en México en
un intento por intercambiar y evaluar experiencias.
El Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa (ILCE) fue creado
en 1954 bajo la lógica internacional de la Conferencia General de la Organización
de las Naciones Unidas (ONU) para la Educación, la Ciencia y la Cultura;
de mejorar la educación en los países latinoamericanos a través
de los medios y recursos audiovisuales. Y por otro lado, el INEA (1981) al igual
que la Telesecundaria son proyectos de educación a distancia desarrollados
en México que trabajan y extienden la educación por los medios
disponibles. El trabajo del ILCE se puede generalizar de la siguiente forma:
ha pasado de la producción de filminas a la de video y la televisión
educativa vía satélite; de cursos breves a posgrados; de Reuniones
de Trabajo a Seminarios y Congresos; de la acumulación de información
a la creación de un Centro de Documentación para América
Latina; de la publicación de folletos a la edición de libros; del
diseño de programas de cómputo a los multimedios interactivos.
Si bien el presente artículo pretende realizar una descripción
de la situación actual en materia de EAD por medio de Internet en México,
es también necesario enfatizar algunos rasgos que Internet se propuso
desde un principio, en cuyo fundamento no aparecía precisamente la función
educativa.
Internet: el Prometeo virtual
Ante lo que hoy en día representa Internet, en un inicio no fue creado
para fines educativos o comerciales, sino más bien para estrategias militares.
En 1957 la agencia Advanced Research Projects Agency (ARPA), un segmento del
Departamento de defensa encargado de asegurar el liderazgo de los Estados Unidos
en la ciencia y la tecnología con aplicaciones militares fue la que concibió el
proyecto de una red de información conectada a las grandes computadoras
de 4 universidades de E. U., de Los Ángeles, Santa Bárbara, Stanford
y Utah. En 1969, ARPA estableció ARPANET, el predecesor de Internet. Para
después extenderse a otras instituciones educativas, cabe mencionar que
las personas involucradas en el uso de esta red eran científicos, investigadores
e ingenieros.
A principios de la década de 1980, habían nacido los grupos de
discusión Usenet y el correo electrónico. La mayoría de
los usuarios estaban afiliados con universidades, y las bibliotecas empezaron
a conectar sus catálogos a Internet
Después, la Universidad de Minnesota creó en 1991 su Gopher, un
menú sencillo para acceder a archivos lo que es un antecedente a la triple
w. El uso de Internet en forma masiva fue hasta principios de 1990, cuando se
creo la red World Wide Web, para entonces existían sólo 130 sitios
Web.
La aparición de Internet en México fue un hito en el desarrollo
de la educación, ya que los actores que participaron en su establecimiento
fueron las principales universidades del país. La primera conexión
a la red se hizo a través de BITNET, antecesora de la Internet, fue realizada
por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM)
en 1987, después lo hizo la UNAM, y sucesivamente otras instituciones
educativas mexicanas como son: la Universidad de Chapingo en el Estado de México,
el Centro de Investigación de Química Aplicada de Saltillo, el
Laboratorio Nacional de Informática Avanzada de Jalapa, Veracruz; los
cuales se conectaban al ITESM para salir a Internet.
Para ese entonces, en México ya existía un organismo llamado RED-MEX,
formado por la academia y dirigida por una organización civil, donde se
discutían las políticas, estatutos y procedimientos que habrían
de regir y dirigir el camino del control de la red de comunicación de
datos de México. Tiempo más tarde, surgió otro organismo
denominado MEXNET que reunía representantes legales de cada institución,
el cual incluía a varias universidades de distintos lugares del país.
En 1993 el Consejo Nacional en Ciencia y Tecnología (CONACYT) se conecta
a Internet mediante un enlace satelital al NCAR (Centro Nacional de Investigación
Atmosférica) al igual que el ITAM y la Universidad Autónoma Metropolitana;
en ese mismo año, se establece como el primer NAP (Network Access Point),
al intercambiar tráfico entre dos diferentes redes. A finales de este
año en México ya se contaba con distintas redes: MEXnet, Red UNAM,
Red ITESM, RUTyC (desaparece el mismo año), BAJAnet, Red total CONACYT
y SIRACyT.
En ese mismo año, Internet se abre en el ámbito comercial en México,
con lo cual se inicia una nueva era de desarrollo para nuestro país que
beneficia a todas las personas, empresas o instituciones que deciden participar
en el proyecto desde sus inicios, ya que hasta entonces sólo instituciones
educativas y de investigación tenían acceso a esta carretera de
información.
A finales de 1995 se crea el Centro de Información de Redes de México
(NIC-México) el cual se encargó de la coordinación y administración
de los recursos de Internet asignados al país, como son la administración
y delegación de los nombres de dominio bajo ".mx". En 1996,
se registran cerca de 17 enlaces contratados con TELMEX para uso privado, asimismo
se consolidan los principales ISP (proveedores de servicios de Internet) en el
país, de los casi ya 100 ubicados a lo largo y ancho del territorio nacional.
Para el año de 1997 existen más de 150 ISP's, ubicados en los principales
centros urbanos: Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Chihuahua,
Tijuana, Puebla, Laredo, Saltillo, Oaxaca, entre otros.
Actualmente, Internet es utilizado tanto por instituciones educativas y gubernamentales,
empresas privadas y personas de todo el mundo, entre quienes se llevan a cabo
intercambios constantes de información dando origen a la llamada globalización
de la comunicación.
La apuesta entre Internet y EAD, nos ha mostrado que en la actualidad muchos
de los actuales enfoques de esta complicidad han incorporado a sus modelos el
principio de lo que se ha denominado como bidireccionalidad, principio que intenta
mitigar la distancia entre los actores del proceso educativo. Dicha bidireccionalidad
destaca:
* Interaccionar con el material de aprendizaje para establecer una comunicación
didáctica, guiada por los mismos materiales interactivos del curso.
* Interactuar con los profesores, diseñadores e incluso con los propios
compañeros, en aras de una optimización del hacer educativo.
Es bajo esta lógica en donde adquiere vital y virtual importancia el papel
de la Comunicación Educativa como un universo de complejidad en la caracterización
de la EAD.
Reflexiones en torno a la comunicación educativa: el caso de la EAD
...Y hay que acudir corriendo,
pues se cae el porvenir, en
cualquier selva del mundo,
en cualquier calle...
y hay que quemar el cielo
si es preciso, por vivir...
S. Rodríguez
Para comprender la situación que en materia de EAD por medio de Internet
se tiene en nuestro país, además del recorrido histórico
presentado en el apartado anterior, es necesario puntualizar qué entendemos
por Comunicación y, sobre todo, bajo qué términos hablaremos
de Comunicación Educativa (CE).
La comunicación: Modelo dialéctico de Manuel Martín Serrano
El modelo dialéctico de la comunicación, propuesto por Manuel
Martín Serrano, intenta dar cuenta de las relaciones que se establecen
entre las bases materiales que hacen posible la comunicación (infraestructura),
la organización de estas bases materiales reflejo de la organización
social que se sirve de ellas (estructura), y el modelo cultural e ideológico
que se articula con ella (supraestructura).
- El modelo dialéctico incluye:
* Aquellos componentes que, por su naturaleza, están implicados en el
sistema comunicativo.
* Actores
* Expresiones
* Representaciones
* Instrumentos
- El sistema de objetos de referencia de la comunicación
- Las intervenciones y mediaciones originadas en el sistema social, que controlan
a cada uno de los exponentes del sistema comunicativo y al sistema en su conjunto.
La penetración del sistema de referencia en el sistema de comunicación
se produce por la mediación de los datos de referencia. Los datos de referencia
(referidos a un objeto de referencia) son, desde el punto de vista de la comunicación,
un conjunto de expresiones asociadas a un conjunto de representaciones.
Ahora bien, por intervención del sistema social sobre el sistema comunicativo
se entiende toda práctica personal o institucional que afecta a alguno
de los componentes del sistema de comunicación o al sistema en su conjunto.
Pero, ¿cómo definir a la comunicación? Esta cuestión
ha sido el océano en un charco de indecisiones, paradojas y polémicas.
Sin embargo, se retomará la definición que brinda Manuel Martín
Serrano y que Xavier Ávila Guzmán (2001, p.14) completa con una
porción de Moles: "La comunicación estudia la capacidad que
tienen algunos seres vivos de interactuar por medio del intercambio de información" (Martín
Serrano, 1992), "aún separados temporalmente" (Moles, 1983)
En este sentido, a la comunicación le interesa el concepto general de
organización, orden, complejidad de los sistemas de comunicación.
Más que la medida cuantitativa de la información, le interesa conocer
el uso que los actores hacen de la organización y lo convierten en un
sistema de señales, con fines comunicativos en el marco más amplio
de un sistema de comunicación.
Este conocimiento se centra bajo dos lógicas:
* La manera en la cual, se recurre a la organización de un sistema de
señales y los actores crean una información que permite hacer referencia
a la organización, al orden y a la complejidad de otro sistema distinto.
* La manera en la cual el sistema de comunicación está organizado
por los actores, con el objeto de que sirva a la comunicación y a la forma
en la cual ese sistema se relaciona con otros (sistema social)
Este último apartado nos permite comprender el objeto de estudio de nuestro
trabajo, pues el sistema de comunicación social es uno de los sistemas
que está finalizado (es decir, su funcionamiento depende de los intereses
que persiguen los usuarios, sean personas físicas o institucionales);
y se utiliza de modo distinto en distintas épocas históricas (el
caso de la EAD es uno de los mayores resultados del desarrollo de la tecnología
de la comunicación que ha creado nuevos usos, nuevos sujetos de la comunicación,
nuevos productos comunicativos.
Es importante destacar que la complejidad y diversificación de los procesos
sociales ha motivado la formalización de modelos teóricos capaces
de interpretar y sistematizar los diversos elementos, objetos y niveles heterogéneos
que se constituyen alrededor de tales procesos. Desde esta lógica, los
medios de comunicación masiva han formulado el paradigma de la mediación
social mismo que, para fines de este trabajo, es de gran utilidad pues, de acuerdo
a una finalidad organiza elementos, objetos y niveles, éstos a su vez
sólo pueden ser comprendidos y analizados por sus relaciones e interacciones
al interior del proceso.
Teoría de la mediación social
Es trascendental recordar que la mediación se refiere a un sistema de
reglas y de operaciones aplicadas a cualquier conjunto de hechos o de cosas pertenecientes
a planos heterogéneos de la realidad para introducir un orden. En este
caso, la comunicación cumple una función esencial de naturaleza
ecológica: mediar entre los conglomerados socialmente organizados y su
entorno natural.
Para comprender qué tanto la EAD es realmente educación, la postura
de la mediación comunicativa aplicada a la teoría de sistemas es
significativa, pues señala que sólo aquello que esté validado
por el sistema social, puede concebirse como educación, aún cuando
en el SCo se den procesos de aprendizaje.
La mediación comunicativa se entiende como aquel proceso que proporciona
al grupo a través de actos expresivos la información necesaria
sobre el entorno, lo que permite a este grupo sobrevivir y reproducirse como
tal. Entorno donde se representan los sucesos de un Sistema de Referencia (SR)
y el nivel en donde surge el conocimiento SCO (procesamiento mental), es aquí donde
se da el aprendizaje como la asimilación y acomodación de ideas
del entorno. En el Sistema Social (SS) es únicamente donde se hace educación,
pues es en este sistema en el cual los requerimientos institucionales validan
que efectivamente se está propiciando la enseñanza. Sin embargo,
cuando se observa el alcance de un cierto ajuste entre el conocimiento y la representación
de la realidad, es recurrente pensar que se está logrando un cierto tipo
de educación.
Comunicación educativa: una entidad real
De acuerdo con Héctor Jesús Torres Lima (1998), a la comunicación
educativa se le debe considerar en varios y complejos niveles: "se le ubica
a ésta como un hecho o entidad real; y, por lo tanto, organizada de alguna
manera. Al tomarse en cuenta que es una entidad real y que forma parte de una
realidad, se puede analizar como fenómeno histórico, cultural,
social, comunicativo y cognitivo".
A su vez, Francisco Sierra (2000), concibe a la comunicación educativa
como:
Una nueva perspectiva científica que prefigura el campo académico
de investigación orientado al estudio teórico-metodológico
y práctico de los procesos de producción, transmisión, procesamiento
y adquisición de la información en tanto proceso de aprendizaje.
Entendiendo por Educación la dinámica cultural de conocimiento
práctico-reflexivo de los sujetos, a través de la infinidad de
canales sociales desde el nivel interpersonal al ámbito masivo, en la
educación formal, no formal e informal. La Comunicación Educativa
es por tanto un espacio pluridisciplinario fundamentado en la Teoría de
la Comunicación y la Pedagogía entre otros campos de estudio, en
la investigación de las formas de aprendizaje y enseñanza "de", " a
través", "con" y "sobre" los medios de información,
a partir del contexto determinado históricamente por las relaciones materiales
de producción y reproducción social.
Se entiende que el aprendizaje es un proceso de producción, transmisión,
procesamiento y adquisición de información, dicho proceso es independiente
del medio a través de donde ocurra, es decir, puede darse en una clase
formal en la escuela, en lo vivido de manera cotidiana o, como en este caso,
en Internet. Sin embargo, de acuerdo con la teoría de sistemas de Manuel
Martín Serrano y la de mediación social, aprendizaje y educación
no son lo mismo o, por lo menos, no se les valida igualmente a las dos de manera
institucional.
Para nuestro interés en este esquema de reflexión, el campo problemático
de la comunicación educativa está formado por la relación
entre Educación y Comunicación, ya que la primera es la puesta
en práctica de las relaciones sociales donde se reproducen las ideas respecto
al contexto en que se encuentran los sujetos sociales, y la segunda es el puente
para nombrar lo acontecido en la realidad, es decir le da forma y la ordena por
medio del discurso. "La educación forma, la comunicación informa" (Sierra,
2000)
De esta forma, en el ambiente educativo dialogan, de acuerdo con Héctor
Torres Lima, dos ambientes fundamentales: el comunicativo y el educativo. Desde
la teoría de sistemas de Manuel Martín Serrano, el sistema educativo
pertenece al sistema social (SS), de tal forma que su correcta función
tenga que estar avalada de manera institucional.
Es en este punto donde enfatizamos la necesidad de diferenciar la educación
del aprendizaje. Como lo mencionamos en párrafos anteriores, el aprendizaje,
como procesamiento mental, consiste en la asimilación y acomodación
de ideas provenientes del entorno. Por su parte, la enseñanza es un proceso
igual de complejo, pero de esencia distinta que se genera desde el sistema comunicativo
(por lo cual participan los elementos esenciales: actores, representaciones,
instrumentos y expresiones), pero con la condición de estar avalado por
la mirada institucional del SS. ¿Cuál es la mirada más válida
para decir que un proyecto sea educativo? El significado que proporciona un currículo
aceptado y legitimado desde una determinada institución social.
De ahí que en lo cotidiano, en el mecanismo de trabajar en un ordenador,
en la búsqueda de información por Internet, puede haber aprendizaje,
pero no educación. Y si se habla del objeto de estudio de este trabajo,
la EAD, ésta sólo puede concebirse como educación siempre
y cuando posea un currículo acreditado por alguna institución social,
siendo la más recurrida la Secretaría de Educación Pública
(SEP). Se está hablando, precisamente, de una de las áreas de la
comunicación educativa: la comunicación por los medios.
A continuación se retoman los principios de Comunicación y Educación
aplicados y reconfigurados en el ámbito virtual de Internet, que nos ofrece
la propuesta de Francisco Sierra (2000):
1. Principio de racionalidad: la educación es un acto de relación
y la comunicación es una forma de apertura necesaria al "otro";
las personas que acceden tienen relación con "otros", abre la
posibilidad de tener contacto con los demás, ya sea de su misma comunidad
hasta de otros países, por medio del chat o del correo electrónico.
2. Principio de alteridad: el encuentro con "otros" nos constituye
como sujetos. En este sentido, el hecho de tener contacto por Internet con una
determinada información o con una persona, nos configura como actores
sociales.
3. Principio de dialogicidad: la identificación y reconocimiento "de" y "con" los
otros. En este sentido, cuando se reconoce al otro se le comprende y se le entiende
por medio del diálogo, y a través de éste se construye el
conocimiento. Si se parte del supuesto en el que el aprendizaje es un proceso
de producción, transmisión, procesamiento y adquisición
de información, dicho proceso es independiente del medio a través
de donde ocurra.
En este sentido la Comunicación Educativa se ve reflejada , cuando se
aprende a utilizar Internet de manera reflexiva, es decir, se accede a la red
como un medio para la adquisición del conocimiento, de la Educación. "El
aprendizaje ya no es el mismo cuando está soportado con tecnologías
duras; el diseño conceptual para introducir estas tecnologías al
servicio de la educación es una tarea primordialmente pedagógico-comunicacional
(Ávila: 1999)"
Pero es conveniente advertir que al hablar de cómo se aprende y se enseña
por medio de Internet, es necesario tomar en cuenta la lógica del medio
y sus posibles alcances para incorporarlo a la vida cotidiana y a la educación.
En este sentido, se habla de una cultura del uso de Internet.
Finalmente, para algunos críticos de la EAD como Xavier Ávila Guzmán,
mediante las nuevas tecnologías, y de manera especial con Internet, se
tiene acceso a información pero no al conocimiento, para analizar debemos
considerar además de las potencialidades y limitaciones de cada medio,
la propuesta educativa dentro de la cual está inmerso, las actividades
de aprendizaje, propuestas y los contenidos a abordar.
-------------
A manera de conclusión
...La misma calle, la misma acera y volver
a empezar la misma guerra... después de
caminar descalzos, sin nada que contar...
y ahora qué vendrá, el mismo juego
con el mismo nombre,
el mismo espejo que no responde.
Hemos visto hasta aquí algunas miradas hacia el complejo ámbito
educativo por medio de Internet. La gran parte de estas miradas se abren en
dos vertientes sin reconocimiento mutuo: pesimismo y optimismo. En el primer
extremo se sitúan aquellos que rechazan capacidad alguna de educación
por medio de Internet; mientras tanto, los tecnooptimistas se vuelcan hacia
las bondades que este complejo tecnológico abre para quienes no pueden
introducirse de manera viable al conocimiento.
En todo caso, consideramos que la discusión en ocasiones enfermiza sobre
este tema, no permite reflexionar que lo que hasta ahora es una muy mínima
parcela de personas, aumentará minuto tras minuto, sobre la misma cotidianidad
que lo exige. Alguna vez se dijo que Internet era algo así como una
serie de espejos de la realidad y como espejos, necesariamente nos muestra
una gama de situaciones que ocurren en este, nuestro mundo de vida: desidia,
incertidumbre, desigualdad, incredulidad. Por ello se hace imprescindible aprender
a usar esta colección de espejos como una capacidad de mirarnos desde
nosotros mismos hacia fuera y mirar desde fuera hacia nosotros mismos.
Como espejos infinitos de realidad, la Internet nos ofrece mundos inacabables
de información, sin embargo, gran parte de esta información no
se ha asumido como parte de un proyecto educativo consolidado, en dado caso,
se ha reconocido como aprendizaje.
Sería entonces ineludible asumir Internet no sólo como un recurso,
cuyo manejo ahora resulta imprescindible en la educación, sino también
que sepamos contemplarla y no mirarla como una herramienta más de información.
La contemplación implica que, para poder enseñar con ella y acerca
de ella, tanto profesores como alumnos dialoguen sobre su utilización
y sobre las implicaciones que eso conlleve. Y qué mejor si esa utilización
se de manera crítica y reflexiva ante lo instrumental que suele convertirse
nuestra cotidianidad, antes de que nos perdamos en un mundo que crece a una
velocidad de mil millones de habitantes cada 10 años; cuando lo humano
se está convirtiendo, paradójicamente, en el barco que navega
en dos direcciones: nuestra razón (por tanto, nuestra desdicha) y nuestra
sensibilidad (por tanto, nuestro rechazo a la "vida a secas").
Referencias:
- Ávila, M. P. (1999). Aprendizaje con Nuevas Tecnologías Paradigma
Emergente. ILCE[ Página electrónica]. Disponible en:
<
http://investigacion.ilce.edu.mx/dice/articulos/articulo5.htm>
- Crovi, D. (2001).Comunicación y educación .La perspectiva latinoamericana.
México: ILCE
- Domínguez, I.(2000) Uso de las Nuevas Tecnologías (Audioconferencias,
computadores e Internet) En las asesorías de la asignatura de Formación
Pedagógica " Desarrollo Curricular" de la modalidad de Educación
a Distancia del la Universidad Nacional Pedagógica Francisco Morazan.
Tesis de Maestría, Universidad Autónoma de Honduras - ILCE, Honduras.
- INEGI: EDUCACIÓN, Disponible en:
<
http://www.inegi.gob.mx/est/default.asp?c=2359> (Septiembre 3, 2003)
- Martín, S. et al.(1993). Teoría de la Comunicación.
1.Epistemología y análisis de la referencia. (3ª.ed.). México:
Escuela Nacional de Estudios Profesionales Acatlán.
- Moragas, S. (1985). Sociología de la Comunicación. Barcelona:
Gustavo Gili.
- Sierra C., F. (2000). Introducción a la teoría de la comunicación
educativa. España: Ed. MAD
---------------. El objeto problema de la Comunicación Educativa. De
la interdisciplinariedad a la apertura compleja del campo de investigación
- Trejo D., R. Aprender y educar en la Internet(Julio, 2003) Disponible en: <http://raultrejo.tripod.com/ensayosinternet/aprender_y_educar_en_la_internet.htm>
(Septiembre 3, 2000)
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